Y escribiéndote estaba cuando te vi...
Y pensándote estaba, por eso te escribí...
Camino a tu lado, aunque invisible,
llevas en tus manos el estremecimiento de mi alma,
el vibrar de mis ilusiones...
y en el corazón, en tu corazón:
el mío.
Estás inspirado Luis, me gusta tu poema. Abrazos.
ResponderEliminar