Alargaré el horizonte
para no perder la esperanza
-el aliento, la calma-
de que algún día volverás.
Bebo sorbo a sorbo este vacío,
gota a gota el mar,
para acortar la distancia
y encoger al mundo.
Así ya no estarás tan lejos,
pues cada día estamos más cerca,
y si acaso mañana nos reencontramos,
esta vez haremos el viaje juntos.
Soltaremos amarras,
abrazaremos esperanzas, ilusiones,
momentos y vida...
y alargaremos el horizonte.
