Exiliado de tu corazón,
clandestino de tus sueños,
subversivo de tus orgasmos.
Uno de estos días
cruzaré las fronteras de tus sábanas,
seré el ilegal de tus deseos.
No me pidas tregua...
Navegaré sobre tu espalda
y morderé tus hombros,
cruzaré la frontera de tus muslos
y radicaré en tu vientre.
Robaré besos y caricias,
conquistaré tus abrazos,
seré el repatriado de tu alma.























